Dieta Paleo

Dieta Paleo


Los orígenes de la especie humana se pueden remontar a cambios en la dieta de nuestros antepasados. Cambios fundamentales en los hábitos alimenticios, hicieron posible la evolución de nuestros cerebros grandes y muy activos metabólicamente.

Tras la Revolución Agrícola y la incorporación de los cereales como alimentos de primera necesidad, fuimos abandonando progresivamente el estilo de vida de nuestros antepasados cazadores-recolectores.

Esta fue la causa de que la población de la Tierra haya ido engordando y se haya convertido en la vasta sociedad consumista en la que vivimos hoy en día.

La realidad es que seguimos adaptados para comer lo mismo que nuestros antepasados paleolíticos cazadores-recolectores. Gran variedad de los problemas de salud que hoy tenemos son consecuencia de nuestros hábitos alimenticios, de lo que comemos y dejamos de comer. La dieta occidental estándar y muchas de las dietas sanas de hoy en día deterioran nuestras constituciones paleolíticas. Bajar de peso y recuperar la salud y el bienestar, es posible comiendo como lo hacían nuestros antepasado cazadores-recolectores, la dieta diseñada por la propia naturaleza.

La paleodieta es la única ideal y adecuada a nuestra constitución genética. Es la dieta para la que estamos realmente adaptados. Un plan nutricional que nos normaliza el peso y mejora nuestra salud.

Muchos de los alimentos actuales que consumimos están enfrentados a nuestra constitución genética y esta es la causa de muchos de los problemas de salud actuales. Recuperando los alimentos para los que está preparada nuestra constitución bajaremos de peso y mejoraremos nuestra salud y bienestar (Carnes, infusiones relajantes, pescados, huevos …).

Conocer, comprender y poner en práctica la dieta paleolítica, paleodieta o dieta paleo, tiene múltiples efectos beneficiosos para nuestra salud.

Aquí encontrarás toda la información necesaria sobre la sabiduría dietética y buenas costumbres de nuestros antepasados paleolíticos. Qué comían, los elementos necesarios y las consecuencias de nuestra dieta actual: mala salud, obesidad, infelicidad… Aprenderás cómo se puede bajar de peso y cuánto. Descubrirás que los buenos hábitos alimenticios de la dieta paleo, previenen y curan enfermedades. Sabrás cómo puedes seguir la paleodieta con menús, planes y recetas buenísimos, sanos y saludables. Podrás acceder a otras fuentes de información para resolver definitivamente todas tus dudas.

Cómo nos alejamos de la dieta paleolitica

Hasta que se produjo la Revolución Agrícola, los habitantes de nuestro planeta comían carnes magras, frutas y verduras frescas. Poco a poco, nuestras antiguas generaciones, abandonaron ese estilo de vida optando por la agricultura.

La pérdida del estilo de vida original es de mucha importancia. En la actualidad quedan patentes las consecuencias. El sobrepeso y la obesidad, las enfermedades cardiacas, la hipertensión, los elevados niveles de colesterol y la diabetes, dibujan un cuadro desastroso.

Nuestros antepasados del Paleolítico eran delgados y apenas sufrían enfermedades cardiacas y epidémicas propias de nuestras sociedades occidentales.

Los datos de los que disponemos, hacen descripciones de los cazadores-recolectores que no dan lugar a duda. Eran personas fuertes, con una buena condición física, sanos y vivaces. ¿Y tú? ¿Quieres ser así? Puedes conseguirlo siguiendo unas pautas dietéticas y practicando ejercicio de forma razonable.

Busca fotografías de cazadores-recolectores. Puedes hacerlo en google. Todas nos enseñan personas delgadas, musculosas y de aspecto saludable. Existen algunos estudios sobre estos cazadores-recolectores que demuestran que estas personas ni sufrían ningún síntoma de las enfermedades crónicas que padecemos en la actualidad. Todos sus parámetros (colesterol en sangre, tensión arterial, grasa corporal…) eran más óptimos que los de las personas sedentarias actuales. Incluso algunos mostraban datos comparables a los de atletas modernos sanos y bien preparados.

¡A qué estás esperando! Pon en práctica ya los buenos hábitos nutricionales de la paleodieta. Obtendrás protección contra enfermedades, estarás más delgad@, san@ y tu estado de forma será excepcional.

Combina la sabiduría dietética de nuestros ancestros paleolíticos con todas las ventajas de la medicina moderna. ¡Tendrás los mejores resultados!

La paleo dieta no es sólo una dieta pobre en hidratos de carbono

Todos los días vemos anuncios sobre dietas milagrosas que, como por arte de magia hacen que desaparezcan los kilos que nos sobran. Pero, ¿es esto posible? ¿Qué dieta es mejor? ¿Qué debemos comer? ¿Cómo perder peso, no recuperarlo y no estar hambriento? ¿Cómo mejorar la salud y el bienestar?

Muchos estudiosos de la salud, la nutrición y la buena forma física, coinciden en que la respuesta a todas las preguntas está escondida en el pasado, en la dieta paleo de los cazadores-recolectores que sobrevivían cazando y pescando animales y peces salvajes, y recogiendo frutos y verduras silvestres.

Qué se come en la dieta paleo

Pero, ¿qué tienen que ver con nosotros nuestros antepasados paleolíticos? Es sorprendente, pero en 40.000 años apenas hemos variado genéticamente, menos del 0,02 por ciento. Esto implica que nuestras necesidades nutricionales y dietéticas son prácticamente iguales. Fue la naturaleza la que determinó hace miles de años lo que nuestro cuerpo necesita, mucho antes de que la especie humana comenzara a cultivar alimentos y a criar animales.

Dicho de otra forma, genéticamente tenemos un patrón de nutrición óptima, un patrón que detalla los alimentos que nos ayudan a estar sanos, delgados y en buena forma. Estamos diseñados para consumir vegetales silvestres y animales salvajes. Muchos de los alimentos que hoy tomamos: cereales, lácteos, azúcares refinados, carnes grasas, productos salados y procesados, ralentizan nuestro metabolismo y en consecuencia engordamos, empeoramos en salud y enfermamos.

A lo largo de nuestro progreso y evolución nos hemos ido desviando del camino trazado por la naturaleza. Por ejemplo, en el Paleolítico:

  • No consumían productos lácteos.
  • No comían cereales casi nunca.
  • No incorporaban sal a los alimentos.
  • No tomaban azúcar refinada. Sólo miel cuando la encontraban.
  • Las carnes magras de animales salvajes predominaban.
  • Casi todos los carbohidratos provenían de frutas y verduras salvajes.
  • Las principales grasas de la dieta paleolítica eran monoinsaturadas, poliinsaturadas y omega-3

La paleo dieta es la clave para el adelgazamiento, el control del peso y sobre todo para tener una buena salud durante toda la vida. Nuestro cuerpo está diseñado para la dieta paleo, la dieta universal original de la humanidad. Fácil de seguir, que no te dejará hambrient@ y diseñada por la naturaleza.

Dietas pobres en carbohidratos y la paleodieta

Sí, la dieta paleo es pobre en hidratos de carbono, pero nada tiene que ver con las otras dietas pobres en carbohidratos.

Las actuales dietas de adelgazamiento pobres en hidratos de carbono tienen muchas grasas y una cantidad regular de proteínas. Incluso las cantidades de carbohidratos de estas dietas son bajas en comparación con lo que comían nuestros antepasados. Permiten un consumo ilimitado de grasas y sal, así como productos lácteos. Y para empeorarlo todo restringen la ingesta de frutas y verduras. Nada que ver con la nutrición paleolítica.

Estas dietas podrían conseguir la pérdida de peso y el adelgazamiento pero con una duración muy corta y a costa de nuestra salud y bienestar. Con estas dietas consumes las reservas de glucógeno de los músculos y el hígado. El peso que se pierde tiene que ver principalmente con el del agua eliminada.

La disminución de peso durante semanas o meses es debida a que quemamos más calorías de las que consumimos. En muchas personas se normaliza el metabolismo de la insulina, sobre todo si tiene un problema de sobrepeso. Esto impide las subidas y bajadas de azúcar en la sangre y como consecuencia podría hacer que una persona comiera menos y bajara de peso. Al final conseguiríamos reducir los niveles de colesterol total. Con la disminución del consumo de hidratos de carbono reduciríamos los triglicéridos en la sangre y aumentaríamos el colesterol bueno.

Pero debemos tener cuidado. Si una dieta es pobre en carbohidratos y rica en grasas sin una reducción diaria del consumo de calorías, los efectos pueden ser perjudiciales como veremos a continuación.

Los hidratos de carbono y el colesterol

Como ya hemos dicho una dieta pobre en hidratos y rica en grasas saturadas nos subirá el nivel de colesterol. Y esto es algo que está de sobra demostrado por la comunidad científica y médica. El bajo contenido en carbohidratos no es sinónimo ni garantiza un nivel de colesterol bajo.

Las dietas ricas en grasas saturadas incrementan el nivel de colesterol cuando el consumo de calorías es el normal por muy pocos hidratos de carbono que incorporemos a nuestra dieta. Todo esto deriva en problemas de salud. Las personas más obesas dejan de perder peso con este tipo de dietas y vuelven a un consumo calórico normal debido al hambre. El nivel de colesterol les aumenta en la sangre y el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón se eleva.

Las dietas modernas pobres en hidratos de carbono y ricas en grasas saturadas son una mala solución a corto plazo. Pueden ser la causa de graves problemas en nuestra salud a la larga.

Las grasas sanas de la dieta paleolítica

¿Qué es lo que diferencia a la dieta paleo del resto de dietas pobres en carbohidratos y ricas en grasas? La grasa. Tenemos que hacer una distinción entre grasas buenas y grasas malas. Y esto es lo que no hace este tipo de dietas.

Veamos un listado de los tipos de grasas:

  • Las grasas monoinsaturadas son beneficiosas. Las podemos encontrar en los frutos secos, el aceite de oliva y los aguacates. Reducen el nivel de colesterol y previenen la saturación de las arterias.
  • Las grasas saturadas son en la mayoría de los casos dañinas. Las podemos encontrar en algunas carnes y en los productos lácteos. Pueden elevar el nivel de colesterol malo.
  • Las grasas poliinsaturadas son más confusas. Unas nos benefician y otras nos perjudican. El omega-3 presente en los aceites de pescado, es saludable. Mejora la química de nuestra sangre y disminuye el riesgo de enfermedades. Por otro lado, el omega-6 presente en muchos aceites vegetales, en la bollería y en los productos para picar, es perjudicial.

Nuestros antepasados del Paleolítico consumían muchas grasas grasa monoinsaturadas. El conjunto de grasas saturadas y poliinsaturadas las tomaban con moderación. Mantenían un sano equilibrio entre el omega-3 y el omega-6.

Pero, ¿qué importancia tienen las grasas en nuestra dieta? Para hacernos una idea, las personas que siguen una dieta mediterránea, que consumen mucho aceite de oliva, tienen menos riesgo de sufrir enfermedades cardiacas que las estadounidenses y las del norte de Europa. Como hemos dicho antes, el aceite de oliva contiene omega-3 mucho más beneficioso para nuestra salud.

Los cazadores-recolectores del Paleolítico tenían muy bajo el colesterol en sangre y apenas sufrían enfermedades cardiacas. Según estudios realizados, esto se debía al contenido de grasas de sus dieta que cumplían los patrones beneficiosos de los que hemos estado hablando.

Frutas y verduras contra la enfermedad

La mayoría de dietas pobres en carbohidratos para adelgazar, eliminan las frutas y verduras que tanto favorecen a nuestra salud. Esto supone un grave error ya que necesitamos los antioxidantes, sustancias químicas y la fibra que nos aportan.

Los primeros hidratos de carbono que ingirió la humanidad, no eran cereales, ni patatas con un alto índice glucémico. Estos primeros hidratos procedían de las frutas y verduras silvestres de bajo índice glucémico. Teniendo a las frutas y verduras como fuente principal de carbohidratos, normalizamos los niveles de glucosa e insulina, favorecemos el adelgazamiento y nos sentiremos llenos de energía durante todo el día. Estos hidratos son los que tomarás en la paleo dieta.

Osteoporosis y paleodieta

Las frutas y verduras tienen la capacidad para ralentizar y prevenir la pérdida de densidad ósea que se produce con el envejecimiento. Los estudios realizados entre personas de avanzada edad vuelcan unos resultados esclarecedores que no dejan lugar a duda. Las personas que comían más frutas y verduras tenían mayor densidad ósea mineral y huesos más fuertes.

Otro elemento fundamental para prevenir la osteoporosis es el calcio. Lo fundamental es mantener un equilibrio ácido-base. En una dieta que contiene un alto nivel de ácido, se elimina mucho calcio por la orina. Si consumimos más alimentos alcalinos, se retiene más calcio.

La mayoría de frutas y verduras producen cargas alcalinas. Cuando inicies la paleodieta, obtendrás el 35 por ciento o más de las calorías necesarias diarias de estas frutas y verduras alcalinas que mantendrán el equilibrio ácido-base.

Problemas con la sal

Existen muchísimos estudios que relacionan el consumo de un exceso de sal con muchas de las enfermedades que hoy padecemos. En el Paleolítico no utilizaban la sal ni comían alimentos procesados salados. La sal es uno de los peores enemigos para el equilibrio ácido-base ya que hace la dieta más ácida.

El consumo de carne magra nos ayuda a perder peso

La carne es una mezcla de proteínas y grasas. La carne magra de animales y peces en estado salvaje contiene aproximadamente un 80 por ciento de proteínas y un 20 por ciento de grasas. Todo lo contrario ocurre con las carnes grasas de animales y peces criados en cautividad, 25 por ciento proteínas y 75 por ciento grasas saturadas. Es el alto contenido de grasas saturadas que encontramos en los animales y peces en cautividad el que causa problemas de salud y no las proteínas.

Una dieta rica en proteínas magras combinada con las frutas y verduras, nos aportará toda la energía que necesitamos y nos mantendrá sanos.

Proteínas para acelerar el metabolismo y reducir el apetito

En los últimos años hemos descubierto que la proteína magra mejora la salud, el bienestar y regula el peso. También nos ayuda a combatir la obesidad ya que acelera el metabolismo. El efecto térmico de las proteínas mejora el metabolismo y por lo tanto se queman más calorías. Además nos hacen sentir saciados.

Los principios de la dieta paleolítica favorecerán tu metabolismo, reducirán tu apetito e irás perdiendo kilos conforme añadas proteínas magras en tus comidas.

Proteínas magras Vs. Enfermedades cardiacas

Con estas nuevas costumbres alimenticias que irás incorporando a tu dieta favorecerás a tu corazón. El consumo de proteínas magras produce cambios favorables para la química sanguínea, que reducen el riesgo de contraer enfermedades cardiacas.

Con la dieta paleo conseguirás todos los elementos nutritivos necesarios para reducir el peso y a la vez mejorar la salud y el bienestar. Obtendrás un equilibrio de alimentos de origen vegetal y animal, así como las proporciones adecuadas de proteínas, grasas y carbohidratos necesarios para tu buena salud.

Empieza ya con una dieta sana y deliciosa que podrás mantener durante toda la vida: la dieta paleo.

Vídeo para iniciarte en la Dieta Paleolítica

La Dieta Paleolítica: Todo lo que NECESITAS saber y nadie te cuenta

AUTOR/A: Powerexplosive

Alimentos permitidos en la Dieta Paleo

Carnes magras

Carnes de animales de granja o ganadería. Puedes comerlas durante el desayuno, al mediodía y en la cena. La preparación debe ser sencilla, sin grasas añadidas: asada, a la parrilla, al horno, a la plancha, poco o muy hecha, frita con muy poco aceite.

  1. De vacuno
    • Entrama
    • Solomillo o filete
    • Hamburguesa extra magra
    • Entrama marinada asada
    • Aguja o filete de pobre
    • Ternera magra
    • Otros cortes magros
  2. De cerdo
    • Lomo
    • Chuletas
    • Otros cortes magros
  3. De ave
    • Pechuga de pollo
    • Pechuga de pavo
    • Pechuga de becada
  4. Huevos – 6 por semana
    • De gallina enriquecidos con omega-3
    • De pata
    • De oca o gansa
  5. Otras carnes
    • Conejo
    • Cabrito
  6. Asaduras
    • Hígado (de vacuno, cordero, cerdo y pollo)
    • Lengua (de vacuno, cerdo y cordero)
    • Tuétano (de vacuno, cordero y cerdo)
    • Mollejas (de vacuno, cordero y cerdo)
  7. Carnes de caza
    • Alce
    • Avestruz
    • Bisonte
    • Caimán
    • Canguro
    • Caribú
    • Ciervo
    • Codorniz
    • Ganso
    • Jabalí
    • Oso
    • Pato criollo, mudo o almizclado
    • Pavo salvaje
    • Pichón
    • Reno
    • Serpiente cascabel
    • Emú
    • Faisán
    • Tortuga marina
    • Faisán
    • Venado cervena
  8. Pescado
    • Anguila
    • Anjova
    • Arenque
    • Atún
    • Bacalao
    • Caballa
    • Corviñón ocelado
    • Eglefino
    • Fletán
    • Lenguado
    • Lubina o róbalo
    • Lubina estriada
    • Lucio
    • Lucioperca
    • Mero
    • Mújol
    • Pagro
    • Perca
    • Pez de roca
    • Pez luna
    • Pez reloj
    • Rape
    • Rodaballo
    • Salmón
    • Tiburón
    • Tilapia o mojarra
    • Trucha
    • Otros pescados
  9. Mariscos
    • Abalón u oreja de mar
    • Almejas
    • Camarones, langostinos
    • Gambas
    • Cangrejo
    • Cangrejo de río
    • Cigala
    • Langosta
    • Mejillones
    • Ostras
    • Vieiras

Frutas y verduras

Disfruta de toda la fruta que quieras sin miedo a engordar. Para tener una salud ideal debes comer frutas y verduras en todas las comidas. Pero debes estar atent@ a algunos alimentos que no debes tomar como por ejemplo todos aquellos tubérculos ricos en hidratos de carbono ( patatas, boniatos…) Ojo con las frutas pasas ya que tienen un alto índice glucémico.

  1. Frutas
    • Albaricoques
    • Aguacates
    • Arándanos dulces
    • Arándanos agrios
    • Carambolas
    • Caquis
    • Cerezas
    • Chirimoyas
    • Ciruelas
    • Frambuesas
    • Fresas
    • Granadas
    • Grosellas
    • Guayabas
    • Higos
    • Kiwis
    • Lichis
    • Limas
    • Limones
    • Naranjas
    • Mandarinas
    • Melón
    • Moras
    • Papaya
    • Peras
    • Piña
    • Plátano
    • Pomelo
    • Ruibarbo
    • Sandía
    • Uvas
    • Otras frutas
  2. Verduras
    • Acelgas
    • Alcachofas
    • Algas
    • Apio
    • Berenjena
    • Berro
    • Brécol
    • Calabaza
    • Cebollas
    • Cebolletas
    • Coles
    • Coliflor
    • Chirivías
    • Endibia
    • Esparragos
    • Espinaca
    • Hojas de nabo
    • Hojas de remolacha
    • Lechuga
    • Nabo
    • Pepino
    • Perejil
    • Pimiento morrón
    • Pimientos
    • Rábano
    • Setas
    • Tomates
    • Zanahorias

Frutos secos y semillas

Fuente de grasas monoinsaturadas. Tienden a bajar el colesterol en la sangre y disminuyen los riesgos de contraer enfermedades cardiacas y cáncer. Son fuentes de grasas muy concentradas por lo que retrasan la disminución de peso. Para perder peso es aconsejable un consumo moderado y controlado hasta que te estabilices y mejores tu metabolismo.

  • Almendras
  • Anacardos
  • Avellanas
  • Castañas
  • Castañas y nueces de Brasil
  • Nueces
  • Nueces de macadamia
  • Pacanas
  • Piñones
  • Pipas de girasol
  • Pistachos
  • Semillas pipas de calabaza
  • Semillas de sésamo

Alimentos que puedes consumir moderadamente

  • Aceites
    • Oliva
    • Aguacate
    • Nueces
  • Bebidas
    • Gaseosa de dieta
    • Café
    • Vino (2 copas)
    • Cerveza (1/3)

Alimentos que tienes que evitar en la Dieta Paleo

Elimínalos paulatinamente. Los azúcares refinados, salvo la miel, no se consumían en las dietas paleolíticas. Tampoco tomaban productos lácteos y alimentos con sales añadidas. Los alimentos procesados suelen ser mezclas de azúcar, fécula, grasa o aceite, lácteos y potenciadores del sabor. Estas composiciones tienen elevados índices glucémicos y contribuyen negativamente a nuestro metabolismo produciéndonos problemas crónicos de salud.

No debemos ser extremos. Estos alimentos debes evitarlos la mayor parte del tiempo pero no tienes porque eliminarlos de tu vida para siempre.

  1. Productos lácteos
    • Procesados hechos con lácteos
    • Nata
    • Helados de crema
    • Quesos
    • Sucedáneos de leche o nata sin grasa
    • Leche entera, semidesnatada y desnatada
    • Leche en polvo
    • Yogur
  2. Cereales
    • Arroz
    • Avena
    • Cebada
    • Centeno
    • Maíz
    • Mijo
    • Sorgo
    • Trigo
  3. Semillas parecidas a cereales
    • Alforfón o trigo sarraceno
    • Quinoa
    • Amaranto
  4. Legumbre
    • Alubías
    • Judías
    • Cacahuetes
    • Frijoles
    • Garbanzos
    • Guisantes
    • Lentejas
    • Miso
    • Tirabeques
    • Soja
    • Tofu
  5. Verduras feculentas
    • Boniato, batata
    • Ñames
    • Patatas
    • Tapioca
    • Yuca
    • Mandioca
  6. Alimentos que contienen sales añadidas
    • Aceitunas
    • Aderezos y condimentos comerciales
    • Pescados y carnes ahumadas, secados y salados
    • Carnes procesadas
    • Corteza de cerdo
    • Encurtidos
    • Especias saladas
    • Frutos secos salados
    • Jamón
    • Kétchup
    • Beicon
    • Pescados y carnes enlatados (salvo naturales sin sal o se mojen y escurran)
    • Quesos
    • Salami, mortadela…
    • Salchichas
  7. Carnes grasas
    • Vacuno graso
    • Entrecots
    • Piel, muslos, patas y alas de pollo y pavo
    • Costillas de cerdo y vacuno
    • Chuletas de cerdo grasas
    • Chuletas de cordero picadas
    • Partes grasas del cerdo
    • Partes grasas de cordero
    • Pierna de cordero
    • Salchichas de cerdo
    • Tocino
  8. Bebidas no alcohólicas y zumos de fruta
    • Todas las bebidas azucaradas
    • Zumos de frutas enlatados y embotellados
  9. Dulces
    • Caramelos
    • Miel
    • Azúcares

Alimentos habituales para tu paleo-dieta

No es necesario que te conviertas en un cazador-recolector para poder hacer la dieta paleo. Los pilares fundamentales son las carnes magras, las asaduras, los pescados y mariscos que encontramos en los supermercados.

A continuación, échale un vistazo a algunos de estos alimentos con su correspondiente porcentaje de proteínas:

  • Pechuga de pavo sin piel → 94%
  • Camarones, gambas, langostinos → 90%
  • Pagro → 87%
  • Cangrejo → 86%
  • Fletán → 80%
  • Mollejas de vacuno → 77%
  • Almejas al vapor → 73%
  • Lomo magro de cerdo → 72%
  • Corazón de vacuno → 69%
  • Atún a la parrilla → 68%
  • Bistec de ternera → 68%
  • Solomillo de buey → 65%
  • Higaditos de pollo → 65%
  • Pechugas de pollo sin piel → 63%
  • Hígado de vacuno → 63%
  • Entramá magra de vacuno → 62%
  • Chuletas de cerdo magras → 62%
  • Mejillones → 58%

Para obtener las grasas monoinsaturadas que nos bajan el nivel de colesterol, reducen el riesgo de cáncer y las cardiopatías, podemos recurrir a los frutos secos, los aguacates y los aceites de oliva y de colza.

Podemos obtener las grasas buenas omega-3, de los siguientes alimentos:

  • Pescados y mariscos como el salmón, la caballa, el arenque, el fletán.
  • Aceite de semillas de lino.
  • Hígado.
  • Carnes de caza.
  • Pollos de corral.
  • Carne de vacuno alimentados con pasto.
  • Nueces.
  • Huevos con omega-3.
  • Verduras de hojas verdes.
  • Suplementos de aceite de pescado.

Dieta Paleo: Come Alimentos Verdaderos

Gran parte de los alimentos que consumimos hoy en día son artificiales. Son alimentos creados a partir de mezclas de harina, levaduras, sal, aceites vegetales, grasa hidrogenada, azúcar glas…
En el Paleolítico ninguna de estas mezclas formaban parte de la alimentación de los cazadores-recolectores.

Comiendo alimentos procesados es muy fácil excederte ya que engañan el apetito haciéndonos comer más de lo que realmente necesitamos.

Por norma general, la comida rica en grasa nos permite la autorregulación del apetito ya que enseguida nos sentimos saciados. Pero si esa grasa se combina con hidratos de carbono con alto contenido glucémico, se puede seguir comiendo hasta bastante después de lo que normalmente nos sentiríamos saciados.

En general la mayoría de carbohidratos procedentes de los alimentos procesados que consumimos actualmente, producen alteraciones y cambios en nuestro metabolismo que tienen graves consecuencias para nuestra salud.